Dar consejos a los demás es mucho más fácil que aplicarselos a uno mismo.

Solía animarlo siempre a golpe de sonrisa. Él siempre ha creido que soy la más fuerte, que puedo tirar del carro cuando ya no hay caballos, que puedo inventar cientos de historias diferentes con tal de hacerle feliz. En el fondo tiene razón, yo siempre guardé un último cuento debajo de la chistera, por si acaso había otra vez y él volvía y tenía que contarselo. En el fondo, yo también soy una melodía incompleta, alguien que no ha acabado de decir todo lo que tiene dentro pero que no puede. Me hace tremendamente triste haber olvidado las notas de las canciones que hace unos meses yo misma escribí.

2 recibieron el abrazo:

galicia maravillas dijo...

Venga! Que no se diga! Que ya llega el buen tiempo:))) biquiños y sonrisas:))))

Puede ser que si dijo...

Bonito, muy bonito. :)

No espere encontrar aquí prolífica y virtuosa poesía. No espere encontrar aquí demasiada ficción, o tal vez sí. Aquí hay ficción real: dragones, princesas y piratas de esos que podríamos ser usted y yo, en situaciones que podrían ocurrirnos a nosotros mismos en cualquier calle, en cualquier habitación, entre estas cuatro paredes desde las que me lee. Esto no es más que un conjunto de historias que veo y transcribo cuando imagino las preocupaciones de todos aquellos que caminan por la calle y, por uno o por otro, por las tristezas o por las alegrías que han vivido, tienen dentro kilos y kilos de magia. Literatura de andar por casa, si le apetece. Así que, sin que se dé cuenta, igual estoy registrando su historia y un día de estos, se convierte en protagonista de una entrada. Bienvenido a mi fábrica de abrazos particular, también tengo chocolate caliente para soportar este frío invierno.